Cómo cobrar en dólares trabajando desde México: empleos, freelance y servicios para clientes extranjeros

Trabajar para clientes o empresas extranjeras desde México ya no es una posibilidad reservada para programadores.

Diseñadores, vendedores, asistentes virtuales, especialistas en marketing, reclutadores, consultores, contadores, editores de video, ingenieros y pequeños empresarios pueden vender servicios a clientes que se encuentran en Estados Unidos, Canadá, Europa o prácticamente cualquier otro mercado.

Y eso crea una posibilidad interesante:

vivir en México y generar parte de tus ingresos trabajando con clientes internacionales.

Sin embargo, alrededor de esta idea existe también mucha exageración.

Cobrar en dólares no significa automáticamente recibir un salario estadounidense. Tampoco significa que todo trabajo remoto pague mejor que uno mexicano.

El verdadero cambio consiste en algo diferente: internet permite que algunas personas dejen de competir únicamente por clientes y empleadores de su ciudad y comiencen a ofrecer sus habilidades en un mercado internacional.

En esta guía analizamos las distintas formas de hacerlo, qué habilidades puedes vender, cuánto se cobra en algunos mercados freelance, cómo recibir pagos internacionales y qué debes considerar fiscalmente si trabajas desde México.

Primero: cobrar en dólares no significa ganar un salario de Estados Unidos

Esta distinción es fundamental.

Imagina que una empresa estadounidense contrata a una persona que vive en México.

Puede hacerlo de diferentes maneras:

  • como empleado;

  • mediante una empresa mexicana;

  • como trabajador remoto;

  • como contractor independiente;

  • como freelancer para un proyecto;

  • contratando directamente los servicios de su negocio.

Cada relación puede tener compensaciones, prestaciones y obligaciones completamente diferentes.

Una compañía puede contratar talento mexicano precisamente porque encuentra una combinación atractiva de capacidad, cercanía geográfica, zona horaria y costos.

Por eso sería un error pensar:

“Si una persona en Estados Unidos gana US$80,000 al año haciendo este trabajo, yo automáticamente puedo cobrar lo mismo desde México.”

En algunos casos puede ocurrir.

En muchos otros, no.

La oportunidad real está en que tu mercado potencial deja de estar limitado a México.

Existen al menos cuatro formas de generar ingresos internacionales desde México

Aunque solemos meter todo dentro de la categoría de “trabajo remoto”, existen modelos bastante diferentes.

1. Trabajar como empleado para una empresa internacional

Es el modelo más parecido a un empleo tradicional.

Tienes:

  • responsabilidades definidas;

  • jefe;

  • horario;

  • salario;

  • equipo;

  • objetivos;

  • relación laboral continua.

Algunas empresas extranjeras tienen una entidad legal en México y contratan directamente.

Otras utilizan un Employer of Record (EOR), una empresa que puede funcionar como empleador legal local mientras la compañía extranjera dirige el trabajo cotidiano.

En este escenario podrías recibir tu salario en pesos aunque la compañía sea estadounidense.

Por eso:

trabajar para una empresa extranjera y cobrar en dólares no son necesariamente la misma cosa.

2. Trabajar como contractor para una empresa extranjera

Otro modelo muy común en el trabajo internacional es el independent contractor.

En lugar de incorporarte como empleado tradicional, prestas servicios a la compañía como profesional independiente.

Normalmente acuerdas una remuneración:

  • mensual;

  • por hora;

  • por proyecto;

  • por entregables.

Este modelo puede permitir que una empresa extranjera contrate talento sin tener una nómina tradicional en México.

Pero hay una diferencia importante:

ser contractor no significa simplemente ser empleado sin prestaciones.

La clasificación depende de cómo funciona realmente la relación.

Entre los factores que pueden distinguir una relación independiente de una laboral están el nivel de control sobre el trabajo, los horarios, la exclusividad, las herramientas utilizadas y la integración de la persona dentro de la organización. Una clasificación incorrecta puede crear obligaciones laborales y fiscales para las empresas.

Si una empresa te ofrece trabajar como contractor, debes entender exactamente qué significa el contrato y cuáles serán tus responsabilidades fiscales y de seguridad social.

3. Trabajar como freelancer

Aquí cambia completamente la lógica.

No necesariamente tienes un solo empleador.

Tienes clientes.

Por ejemplo, puedes ofrecer:

  • diseño gráfico;

  • edición de video;

  • desarrollo web;

  • programación;

  • copywriting;

  • SEO;

  • traducción;

  • marketing digital;

  • asistencia virtual;

  • consultoría;

  • análisis de datos;

  • reclutamiento;

  • ventas;

  • contabilidad;

  • diseño UX/UI.

Plataformas como Upwork permiten que profesionales mexicanos compitan por proyectos internacionales. Actualmente, la propia plataforma muestra talento mexicano en categorías que van desde desarrollo y tecnología hasta diseño, marketing, atención al cliente, finanzas y recursos humanos.

La gran diferencia es que aquí tú estás vendiendo un servicio.

4. Vender servicios directamente a clientes extranjeros

Esta es probablemente la opción menos discutida.

No necesitas trabajar para una empresa extranjera para ganar dinero de clientes extranjeros.

Puedes construir tu propia pequeña empresa en México y vender servicios al exterior.

Por ejemplo:

Un diseñador en Puebla puede crear identidades visuales para restaurantes en Texas.

Una agencia de marketing en Xalapa puede administrar campañas para empresas estadounidenses.

Un programador en Guadalajara puede desarrollar software para una startup canadiense.

Un editor de video en Mérida puede producir contenido para creadores de Estados Unidos.

Un consultor en Ciudad de México puede asesorar empresas latinoamericanas desde México.

Un equipo de atención al cliente en Monterrey puede ofrecer soporte para una compañía extranjera.

En ese momento ya no estás buscando únicamente un empleo internacional.

Estás construyendo un negocio capaz de exportar servicios.

¿Realmente existe un mercado para freelancers mexicanos?

Sí.

Una forma sencilla de observarlo es revisar las categorías que las plataformas internacionales ya mantienen específicamente para talento ubicado en México.

Upwork, por ejemplo, identifica entre las habilidades y perfiles disponibles en México:

  • representantes de atención al cliente;

  • especialistas en captura de datos;

  • expertos en Excel;

  • desarrolladores JavaScript;

  • desarrolladores PHP;

  • consultores Python;

  • desarrolladores React;

  • representantes de ventas;

  • asistentes virtuales;

  • escritores.

La plataforma también muestra talento mexicano por ciudades y especialidades, incluyendo Ciudad de México, Guadalajara, Puebla, Monterrey, Mérida, Mexicali, Hermosillo y Zapopan.

Esto no significa que conseguir clientes sea fácil.

Significa que ya existe infraestructura global para conectar empresas con profesionales mexicanos.

¿Cuánto puedes cobrar como freelancer?

No existe una tarifa universal.

Depende de:

  • experiencia;

  • especialización;

  • reputación;

  • portafolio;

  • industria;

  • complejidad del proyecto;

  • capacidad comercial;

  • país del cliente;

  • inglés;

  • demanda de tu habilidad.

Las tarifas internacionales pueden ser muy distintas a las que una persona encuentra en su mercado local.

Como referencia, Upwork publicó en 2025 rangos observados en su plataforma para diferentes especialidades. Entre ellos:



Especialidad

Rango orientativo publicado

Diseñadores gráficos

US$15–35/h

Diseñadores UI

US$20–40/h

Diseñadores UX

US$25–39/h

Marketing designers

US$30–60/h

Editores de video

US$10–60/h

Diseñadores web

US$15–30/h

UX researchers

US$40–80/h

Estos son rangos de referencia de la plataforma, no salarios mexicanos ni tarifas garantizadas para alguien que comienza.

Otra guía de Upwork ofrece como referencias generales aproximadamente US$30–40 por hora para escritores, US$50–60 para desarrolladores web, US$40–45 para diseñadores gráficos y US$35–50 para especialistas en marketing digital.

La enorme variación entre estas cifras demuestra precisamente el punto:

no existe una “tarifa freelance internacional”.

No confundas tarifa por hora con salario

Supongamos que encuentras que un profesional de tu especialidad cobra US$30 por hora.

Eso no significa que gane US$30 × 40 horas × 52 semanas.

Un freelancer también dedica tiempo a:

  • buscar clientes;

  • preparar propuestas;

  • hacer llamadas;

  • administrar proyectos;

  • facturar;

  • cobrar;

  • corregir;

  • aprender;

  • hacer marketing;

  • periodos sin proyectos.

Además puede tener:

  • comisiones de plataformas;

  • costos de transferencias;

  • software;

  • equipo;

  • impuestos;

  • contabilidad;

  • vacaciones no pagadas.

Por eso una tarifa aparentemente alta no puede compararse directamente con el salario por hora de un empleado.

Entonces, ¿por qué puede ser atractivo cobrar en dólares?

Porque cambia el mercado en el que puedes competir.

Imagina que vendes un servicio especializado por $5,000 MXN.

En tu ciudad puede parecer caro.

Pero para una empresa extranjera, el análisis no necesariamente será:

“¿Cuánto cuesta este servicio en México?”

Puede ser:

“¿Cuánto valor me genera este proveedor frente a mis otras alternativas?”

Ese cambio es importante.

Internet permite que determinados servicios digitales sean vendidos prácticamente sin importar dónde se encuentra físicamente el proveedor.

Las habilidades que mejor viajan por internet

No todas las profesiones tienen la misma facilidad para venderse internacionalmente.

Las más sencillas suelen compartir una característica:

el resultado puede entregarse digitalmente.

Algunos ejemplos son:

Desarrollo de software

Puedes vender:

  • páginas web;

  • aplicaciones;

  • automatizaciones;

  • mantenimiento;

  • integraciones;

  • QA;

  • análisis de datos.

Marketing digital

Incluye:

  • SEO;

  • Google Ads;

  • Meta Ads;

  • email marketing;

  • creación de contenido;

  • analytics;

  • generación de leads.

Diseño

Puedes ofrecer:

  • branding;

  • diseño gráfico;

  • UX/UI;

  • presentaciones;

  • diseño web;

  • contenido para redes sociales.

Video

Existe mercado para:

  • edición;

  • animación;

  • subtítulos;

  • reels;

  • podcasts;

  • contenido de YouTube.

Ventas

Algunas compañías internacionales contratan:

  • SDR;

  • BDR;

  • appointment setters;

  • lead generation;

  • sales development;

  • account executives.

Atención al cliente

Puede incluir:

  • chat;

  • correo;

  • soporte;

  • customer success;

  • onboarding.

Asistencia virtual

Un asistente puede ayudar con:

  • calendarios;

  • correo;

  • investigación;

  • CRM;

  • documentos;

  • seguimiento de clientes.

Servicios profesionales

Dependiendo de la regulación de cada actividad, también existen oportunidades en:

  • consultoría;

  • recursos humanos;

  • recruiting;

  • administración;

  • finanzas;

  • investigación;

  • capacitación.

El inglés cambia el tamaño de tu mercado

Aquí aparece una de las mayores barreras.

Puedes ser excelente técnicamente y aun así tener dificultades para vender internacionalmente si no puedes:

  • entender lo que necesita el cliente;

  • hacer una videollamada;

  • explicar tu propuesta;

  • negociar;

  • responder preguntas;

  • escribir correos;

  • presentar avances;

  • resolver un conflicto.

Por eso el inglés profesional no consiste únicamente en conocer vocabulario.

Consiste en poder hacer negocios utilizando el idioma.

Un diseñador necesita explicar sus decisiones.

Un programador necesita comunicar bloqueos.

Un vendedor necesita hacer preguntas.

Un consultor necesita defender una recomendación.

Un freelancer necesita negociar alcance y precio.

No necesitas hablar inglés perfecto

Este punto también merece matices.

Para muchos servicios no necesitas sonar como alguien nacido en Estados Unidos.

Necesitas ser capaz de trabajar.

Un nivel funcional debería permitirte cosas como:

“Let me make sure I understand the requirements.”

“I can deliver the first version by Friday.”

“This is outside the original scope of the project.”

“Could you clarify what you mean by this?”

“I’ll send you an updated proposal.”

Son conversaciones relativamente sencillas, pero económicamente importantes.

Para muchos profesionistas, alcanzar un B1 alto o B2 funcional puede ser mucho más útil que perseguir durante años la idea de hablar “perfectamente”.

Cómo conseguir tu primer cliente extranjero

El error habitual es abrir un perfil freelance y escribir:

“Hago marketing digital.”

Eso no diferencia a nadie.

Una propuesta mucho más poderosa sería:

“Ayudo a clínicas dentales de Estados Unidos a generar citas mediante Google Ads.”

O:

“Edito videos cortos para agentes inmobiliarios.”

O:

“Desarrollo páginas web para restaurantes y pequeños negocios.”

La especialización hace que sea más sencillo explicar qué haces.

Paso 1. Elige un problema específico

Pregúntate:

¿Qué problema puedo resolver remotamente para alguien que está dispuesto a pagar?

No empieces por:

“Quiero ganar en dólares.”

Empieza por:

“¿Por qué me pagaría alguien?”

La moneda viene después.

Paso 2. Construye evidencia

Si no tienes experiencia internacional, necesitas reducir el riesgo que percibe el cliente.

Puedes crear:

  • portafolio;

  • casos de estudio;

  • proyectos de muestra;

  • testimonios;

  • ejemplos;

  • resultados medibles.

No necesitas esperar a que alguien te contrate para demostrar lo que sabes hacer.

Puedes crear un proyecto ficticio o mejorar gratuitamente un problema real y documentar el proceso.

Paso 3. Crea presencia profesional en inglés

Como mínimo deberías considerar tener:

  • LinkedIn en inglés;

  • descripción profesional;

  • portafolio;

  • presentación personal;

  • propuesta comercial;

  • ejemplos de trabajo.

No necesitas ocultar que vives en México.

De hecho, México puede tener ventajas para clientes norteamericanos:

  • cercanía geográfica;

  • husos horarios compatibles;

  • vuelos relativamente sencillos;

  • conocimiento cultural de Norteamérica;

  • integración comercial.

Paso 4. Busca clientes donde ya están

Existen dos estrategias principales.

Marketplaces

Plataformas como Upwork concentran clientes que ya están buscando proveedores.

La ventaja es que existe intención.

La desventaja es que también existe mucha competencia.

Prospección directa

Puedes buscar empresas mediante:

  • LinkedIn;

  • directorios;

  • comunidades;

  • eventos;

  • recomendaciones;

  • email;

  • networking.

Aquí tienes que generar tú mismo la conversación, pero no dependes completamente de una plataforma.

Una estrategia razonable puede utilizar ambas.

Paso 5. No vendas “horas”; vende un resultado

Especialmente cuando tienes experiencia.

Compara:

“Cobro US$15 por hora por editar video.”

con:

“Produzco 12 videos cortos al mes listos para publicar por US$X.”

La segunda propuesta permite al cliente entender qué está comprando.

También reduce la discusión exclusivamente alrededor de cuánto vale una hora de tu tiempo.

Paso 6. Aprende a hacer una llamada de ventas en inglés

Para muchas personas esta es la verdadera barrera.

Puedes saber hacer el trabajo, pero necesitas poder preguntar:

  • What are you trying to achieve?

  • What are you currently doing?

  • What's not working?

  • What would a successful outcome look like?

  • What's your timeline?

  • Who will be involved in the project?

El inglés empieza a producir valor económico cuando te permite conseguir, atender y conservar al cliente.

¿Cómo puedes recibir dólares trabajando desde México?

Aquí también hay varias posibilidades.

Dependiendo del cliente, contrato y plataforma, los pagos internacionales pueden realizarse mediante:

  • transferencia bancaria internacional;

  • plataformas de contratación internacional;

  • procesadores de pagos;

  • plataformas freelance;

  • cuentas o servicios multidivisa.

Antes de elegir, compara:

comisión por recibir + tipo de cambio + comisión por retirar + tiempo de transferencia.

Una diferencia aparentemente pequeña en el tipo de cambio puede volverse importante cuando recibes pagos todos los meses.

Banco de México publica diariamente el tipo de cambio FIX en días hábiles y explica que se determina con base en cotizaciones del mercado cambiario mayorista.

No asumas que porque el cliente envió US$1,000 vas a recibir exactamente el equivalente del FIX en tu cuenta. El intermediario o banco puede utilizar su propio tipo de cambio y aplicar comisiones.

Cobrar en dólares no convierte el ingreso en una “remesa”

Este es otro concepto importante.

Si una empresa estadounidense te paga por diseñar su página web, ese dinero no debe confundirse conceptualmente con una remesa familiar.

Banco de México publica estadísticas específicas sobre remesas dentro de la balanza de pagos.

El pago por un servicio profesional es otra clase de operación económica y puede generar obligaciones fiscales.

¿Tengo que pagar impuestos en México si mi cliente está en Estados Unidos?

Aquí conviene ser especialmente cuidadosos.

Cobrar desde el extranjero no significa que el ingreso sea libre de impuestos en México.

El SAT establece que las personas físicas que obtienen ingresos por actividades empresariales o servicios profesionales están sujetas a las disposiciones correspondientes del ISR. Además, define los servicios profesionales como remuneraciones derivadas de un servicio personal independiente cuando no se consideran salarios.

El régimen fiscal adecuado dependerá de tu situación.

Una posibilidad para determinadas personas físicas es el Régimen Simplificado de Confianza (RESICO). El SAT señala un límite de ingresos de 3.5 millones de pesos para personas físicas que pueden ubicarse en este esquema, sujeto al cumplimiento de los demás requisitos.

Pero no asumas que RESICO es automáticamente la opción correcta para ti.

Tu actividad, otros ingresos, estructura jurídica y situación particular importan.

¿Y qué pasa con el IVA cuando exportas servicios?

Aquí tampoco conviene aplicar una regla simplista de internet.

La legislación mexicana contempla supuestos en los que la exportación de determinados servicios puede estar gravada a tasa 0% de IVA, pero deben cumplirse las condiciones legales correspondientes.

El Reglamento de la Ley del IVA señala, entre otros supuestos, que el aprovechamiento puede considerarse en el extranjero cuando el servicio es contratado y pagado por un residente extranjero sin establecimiento en México y se cumplen determinados requisitos sobre la forma y procedencia del pago.

Para servicios personales independientes, el propio Reglamento establece condiciones relacionadas con que sean contratados y pagados por el residente extranjero y remite a esos requisitos.

Por eso:

“Mi cliente es estadounidense” no es suficiente para concluir automáticamente que cualquier servicio lleva IVA a tasa 0%.

Si vas a empezar a facturar cantidades relevantes al extranjero, consulta a un contador que conozca exportación de servicios.

El tipo de cambio también puede jugar a favor o en contra

Supongamos que acuerdas:

US$2,000 mensuales.

Tu ingreso en dólares permanece igual.

Pero tus pesos disponibles pueden cambiar considerablemente dependiendo del tipo de cambio.

Si el dólar vale más pesos, recibes más pesos.

Si el peso se aprecia, recibes menos.

Esto significa que alguien que tiene gastos en pesos pero cobra en dólares está expuesto a riesgo cambiario.

Por eso no conviene construir tu presupuesto suponiendo que el dólar siempre tendrá el mismo valor.

Tampoco olvides las prestaciones

Imagina dos ofertas:

Empleo mexicano: $35,000 MXN mensuales + prestaciones.

Contractor extranjero: US$2,500 mensuales.

A primera vista, la segunda puede parecer claramente mejor.

Pero antes de decidir deberías considerar:

  • vacaciones;

  • aguinaldo;

  • seguridad social;

  • seguro médico;

  • ahorro para el retiro;

  • impuestos;

  • equipo;

  • estabilidad;

  • periodos sin trabajo;

  • tipo de cambio.

Un contractor normalmente tiene que administrar más de estos elementos por cuenta propia.

Por eso compara compensación total, no únicamente el número que aparece en la oferta.

¿Qué ventajas tiene trabajar con varios clientes?

Aquí aparece una diferencia fundamental entre empleo y negocio.

Si dependes de un solo cliente extranjero, perderlo puede significar perder prácticamente todo tu ingreso.

Con varios clientes puedes diversificar.

Por ejemplo:

Cliente A → US$700/mes
Cliente B → US$900/mes
Cliente C → US$500/mes

En lugar de buscar una empresa que te ofrezca un “salario en dólares”, construyes una cartera.

Eso puede ser especialmente interesante para:

  • agencias;

  • consultores;

  • diseñadores;

  • desarrolladores;

  • especialistas en marketing;

  • editores;

  • pequeños prestadores de servicios.

El camino puede comenzar mucho más pequeño

No necesitas renunciar mañana a tu empleo.

De hecho, para muchas personas sería una mala idea.

Puedes comenzar intentando conseguir:

un cliente extranjero.

No diez.

Uno.

Tal vez un proyecto de US$100.

Después uno de US$300.

Después un cliente recurrente.

El objetivo inicial no es volverte millonario.

Es demostrar:

“Existe alguien fuera de México dispuesto a pagar por una habilidad que yo tengo.”

Ese momento cambia completamente tu perspectiva profesional.

¿Qué necesitas para comenzar?

Una ruta práctica puede ser:

1. Elige una habilidad

Diseño, programación, ventas, marketing, edición, soporte, consultoría, etc.

2. Elige un tipo de cliente

No intentes venderle a todo el mundo.

3. Define una oferta

¿Qué haces, para quién y qué resultado produces?

4. Construye tres ejemplos

Necesitas evidencia.

5. Prepara tu perfil profesional en inglés

Especialmente LinkedIn y portafolio.

6. Aprende el inglés de tu trabajo

No únicamente inglés general.

Aprende cómo:

  • presentar;

  • preguntar;

  • negociar;

  • explicar;

  • resolver problemas.

7. Contacta clientes

Hazlo consistentemente.

8. Consigue el primer proyecto

Aunque sea pequeño.

9. Obtén un testimonio

La prueba social reduce muchísimo el riesgo para el siguiente cliente.

10. Sube progresivamente tu precio

Tus primeras tarifas no tienen que ser tus tarifas para siempre.

De hecho, Upwork recomienda revisar periódicamente las tarifas conforme aumentan experiencia y valor aportado.

¿Qué modelo te conviene?

Depende de lo que buscas.



Modelo

Ventaja principal

Principal desventaja

Empleo internacional

Mayor estabilidad

Menor independencia

Contractor

Acceso directo a compañías extranjeras

Debes gestionar más obligaciones

Freelance

Flexibilidad y varios clientes

Ingreso menos predecible

Agencia/servicios

Mayor posibilidad de escalar

Requiere ventas y operación

No tienes que elegir uno para siempre.

Una persona puede empezar como empleado, conseguir proyectos freelance y posteriormente construir una agencia.

El error de perseguir dólares en lugar de habilidades

Probablemente este sea el error más importante.

Muchos preguntan:

“¿Cómo consigo un trabajo que pague en dólares?”

Una mejor pregunta sería:

“¿Qué habilidad puedo desarrollar para que alguien en otro país quiera pagarme?”

La moneda es consecuencia del mercado.

Si no tienes una habilidad valiosa, hablar inglés y abrir una cuenta para recibir dólares no solucionará el problema.

En cambio:

habilidad + evidencia + inglés + ventas

puede ser una combinación extremadamente poderosa.

El inglés no es el producto: es la infraestructura

Si eres diseñador, tu producto es diseño.

Si eres programador, tu producto es software.

Si eres vendedor, tu producto es generar negocio.

Si tienes una agencia, tu producto es el resultado que produces para tus clientes.

El inglés simplemente te permite ofrecerlo a muchas más personas.

Y esa es precisamente la razón por la que puede tener un impacto económico tan importante.

Conclusión

Cobrar en dólares trabajando desde México es posible, pero existen varias rutas para conseguirlo.

Puedes trabajar como empleado para una compañía internacional.

Puedes prestar servicios como contractor.

Puedes conseguir proyectos freelance.

O puedes construir un pequeño negocio mexicano que venda servicios a clientes de otros países.

Ninguna de estas opciones garantiza salarios estadounidenses.

Pero todas tienen algo en común:

permiten ampliar el mercado en el que puedes vender tu trabajo.

Y para aprovecharlo necesitas mucho más que abrir un perfil en una plataforma.

Necesitas una habilidad que alguien quiera comprar, evidencia de que sabes utilizarla, capacidad para encontrar clientes y suficiente inglés para comunicarte profesionalmente.

No empieces preguntándote cómo recibir dólares.

Empieza preguntándote:

¿qué puedo hacer tan bien que alguien en otro país estaría dispuesto a pagarme por hacerlo?

Cuando encuentres esa respuesta, la geografía empieza a importar mucho menos.

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Por eso nuestras clases buscan desarrollar un inglés práctico que puedas utilizar en situaciones como:

  • entrevistas;

  • reuniones;

  • llamadas con clientes;

  • presentaciones;

  • negociación;

  • correos profesionales;

  • trabajo con equipos internacionales.

No necesitas hablar como nativo.

Necesitas poder explicar qué haces, entender lo que necesita otra persona y comunicarte con suficiente confianza para trabajar.

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Fuentes principales

La información laboral y fiscal de este artículo se apoyó principalmente en la ENOE de INEGI, la regulación sobre servicios profesionales del SAT, las disposiciones del SAT sobre servicios aprovechados en el extranjero y servicios personales independientes exportados, así como información de Banco de México sobre el tipo de cambio FIX. Para las referencias de mercado freelance se utilizaron datos publicados por Upwork sobre tarifas por especialidad.